La Justicia Federal confirmó que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, viajó a Aruba con su familia en primera clase durante las vacaciones de fin de año 2024-2025, en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. El viaje, que se extendió del 29 de diciembre de 2024 al 10 de enero de 2025, incluyó vuelos comerciales de LATAM Airlines con escalas en Perú a la ida y Ecuador al regreso, y una estadía en el resort Tamarijn Aruba All Inclusive.
El fiscal federal Gerardo Pollicita, a cargo de la causa ante el juez Ariel Lijo, incorporó estos datos tras requerir registros migratorios completos de Adorni, su esposa Bettina Angeletti y sus dos hijos desde enero de 2023. Fuentes judiciales indicaron que los pasajes se abonaron en dólares en efectivo, y ahora se indaga el hotel exacto, los gastos de hospedaje y consumos con tarjetas de crédito, para los que se levantó el secreto bancario y fiscal. El costo estimado del viaje familiar ronda los 12.000 dólares, según el expediente.
Este episodio se suma a otros gastos bajo escrutinio, como la compra de una propiedad en Indio Cuá por 200.000 dólares, un adelanto para un departamento en Caballito, pasajes en business a Nueva York por 5.000 dólares y un vuelo privado a Punta del Este con el periodista Marcelo Grandío. La fiscalía también solicitó datos de terceros relacionados y acceso de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) al expediente, ampliando el análisis patrimonial del funcionario.
El viaje a Aruba generó polémica inicial cuando el periodista Manu Jove lo difundió en redes, detallando la duración, el alojamiento “todo incluido” y presuntas dudas sobre su financiamiento, en contraste con el discurso de austeridad del gobierno. Aunque los registros migratorios iniciales solo mencionaban Perú y Ecuador —sin vuelos directos a Aruba desde Argentina en esa época—, la Justicia corroboró el destino caribeño mediante información de la aerolínea.
La investigación profundiza en la evolución patrimonial de Adorni, cuyo salario mensual ronda los 3 millones de pesos, cuestionando la capacidad para afrontar estos lujos en corto tiempo. Mientras Pollicita avanza con medidas de prueba, incluyendo oficios a Migraciones y la empresa de un vuelo privado previo, el caso pone en jaque la transparencia de los gastos personales del jefe de Gabinete.

