En los tribunales de San Isidro, Buenos Aires, comenzó este martes el nuevo juicio oral por la muerte de Diego Armando Maradona, el ícono eterno del fútbol argentino, fallecido el 25 de noviembre de 2020 en una casa de Tigre donde se rehabilitaba tras una cirugía en la cabeza. Siete trabajadores de la salud enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual, un delito que conlleva penas de entre 8 y 25 años de prisión, acusados de haber desatendido al “Diez” en sus últimos días sin advertir su desmejoría.
El Palacio Judicial de Ituzaingó 340 amaneció custodiado por vallas, un amplio operativo de seguridad y cámaras de televisión, evocando escenas de hace 399 días, cuando un juicio previo fue anulado por el escándalo de un documental protagonizado por la exjueza Julieta Makintach. Las audiencias, programadas para martes y jueves de 10 a 17 horas, contarán con 127 testigos y estrategias redefinidas por la fiscalía, liderada por Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, quienes buscan probar que la muerte de Maradona era evitable si el equipo médico hubiera actuado con responsabilidad. Fanáticos de todo el país, incluyendo al grupo “JusticiaxD10S”, se congregaron con pancartas como “Justicia para Dios” y banderas, acompañados por familiares del astro que podrán asistir a la sala antes de declarar.
Los imputados son el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov —quien llegó temprano, pasadas las 8:30—, el psicólogo Carlos Díaz, los enfermeros Ricardo Almirón y Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna, y la coordinadora de la prepaga Nancy Forlini. Todos formaban parte del grupo médico responsable del cuidado de Maradona en su internación domiciliaria, y la acusación sostiene que su negligencia contribuyó directamente al agravamiento de su estado de salud. Cosachov ingresó al edificio una hora y media antes del inicio, bajo la atenta mirada de la prensa local e internacional.
Las querellas, representadas por abogados como Fernando Burlando (por Dalma y Giannina Maradona), Félix Linfante y Gustavo Pascual (por Jana), Mario Baudry (por Dieguito Fernando y Verónica Ojeda), Eduardo Ramírez (por Diego Junior) y Pablo Jurado (por las hermanas Rita, Claudia y Ana), respaldan la teoría fiscal de irresponsabilidad médica. El debate promete ser exhaustivo, con pruebas clave para esclarecer el rol de cada imputado, en un proceso que ha sufrido múltiples postergaciones, la última en marzo, pero que ahora avanza con gran expectativa pública.
Este reinicio judicial revive el dolor por la pérdida de Maradona, cuyo pueblo exige respuestas sobre si su partida prematura pudo haberse evitado con una atención adecuada, mientras sus hijos y seguidores claman justicia en las puertas del tribunal. La presencia masiva de medios y admiradores subraya el impacto cultural del “Diez”, convirtiendo el proceso en un hito que trasciende lo penal para interrogar las fallas del sistema de salud.

