La nueva evidencia sugiere que una infección por herpesvirus podría acelerar la progresión del Alzheimer, al menos en modelos animales. Según el estudio citado por Infobae, en ratones predispuestos genéticamente a desarrollar la enfermedad, la infección intensificó el deterioro de la memoria, aumentó la acumulación de proteínas anómalas y agravó la pérdida neuronal en el hipocampo, una región clave para el aprendizaje y la memoria.
El trabajo, realizado con ratones transgénicos 3xTg-AD, apunta a que el virus no actúa solo como un acompañante de la neurodegeneración, sino como un posible factor que la acelera. Los investigadores informaron que la infección sistémica con el β-herpesvirus murino CMV (MCMV) aceleró el deterioro cognitivo, la tauopatía y la pérdida sináptica en el hipocampo, rasgos centrales del Alzheimer.
Uno de los hallazgos más relevantes fue la respuesta inmunitaria que se desencadenó en el cerebro. El estudio describió una infiltración importante de células inmunitarias, dominada por linfocitos T CD8+ de memoria que reconocen específicamente el virus, lo que sugiere que la inflamación asociada a la infección puede empujar la enfermedad hacia una evolución más rápida.
Este resultado se suma a una línea de investigación que desde hace años explora la relación entre herpesvirus y Alzheimer. Trabajos previos han señalado que infecciones por herpes simple tipo 1 (HSV-1) pueden asociarse con acumulación de beta-amiloide, alteraciones de la proteína tau e inflamación neuronal, aunque la literatura también advierte que esa asociación no prueba una relación causal directa.
En otras palabras, la hipótesis más sólida hoy es que el herpes podría actuar como cofactor en personas vulnerables, especialmente cuando existen predisposición genética o un sistema inmunitario alterado. Investigaciones previas en humanos y modelos animales han observado que la carga viral, la reactivación repetida y ciertos factores genéticos, como ApoE ε4, pueden aumentar la susceptibilidad al daño cerebral vinculado con el Alzheimer.
Aun así, los especialistas insisten en que estos hallazgos no significan que el herpes sea la causa única del Alzheimer. Lo que muestran estos estudios es que la infección viral y la respuesta inmune asociada pueden contribuir a la cascada neurodegenerativa, reforzando la idea de que la enfermedad surge de la interacción entre genética, inflamación, envejecimiento y posibles factores infecciosos.

