El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, proyectó que la inflación de agosto podría ubicarse por debajo del 1,9% registrado en junio. La estimación surge en un contexto en el que julio marcó un 2,1%, impulsado en parte por factores estacionales, aunque el Banco Central observa señales de desaceleración en las mediciones de alta frecuencia.
Según lo que remarcó Bausili, los datos disponibles hasta ahora muestran una evolución más favorable de los precios y permiten anticipar un resultado mensual inferior al de los dos meses previos. En su análisis, la baja no respondería solo a efectos transitorios, sino también a una mejora más general en la dinámica inflacionaria.
La referencia de junio es clave porque ese mes el Índice de Precios al Consumidor del Indec había marcado 1,9%, mientras que en julio el ritmo de aumento volvió a acelerarse hasta 2,1%. Aun así, tanto las consultoras que releva el BCRA como el propio Relevamiento de Expectativas de Mercado venían proyectando para agosto un número cercano a 1,8%.
Ese panorama también quedó reflejado en los informes privados difundidos en las últimas semanas, que ubicaron la inflación de agosto en una franja de 1,8% a 1,9%. En ese sentido, la proyección del presidente del Banco Central quedó alineada con las estimaciones del mercado y con la idea de que el proceso de desaceleración podría continuar en los próximos meses.
De confirmarse esa tendencia, agosto sería un mes importante para el Gobierno porque consolidaría la baja respecto de julio y mantendría a la inflación por debajo del umbral de 2%. Sin embargo, el dato final dependerá de la evolución de los precios durante las últimas semanas del mes y de si se sostienen las condiciones que hoy muestran un comportamiento más benigno.

