CARACAS.- Más de 24 horas después de los dos potentes terremotos casi consecutivos que sacudieron el miércoles Venezuela, ya son 589 los muertos y hay casi 3000 heridos, mientras todavía cientos de personas permanecen atrapadas entre los escombros.
La presidenta interina del país, Delcy Rodríguez, confirmó un primer balance que luego con las horas se fue ampliando. En la mañana de este viernes, canales de televisión estatales, que citaron fuentes del Ministerio de Salud venezolano, actualizaron la cifra a casi 600 víctimas fatales.
Los temblores, de 7,2 y 7,5 en la escala de Richter, dejaron decenas de edificios destruidos y ciudades sin luz, en un panorama de destrucción total.
En medio de este contexto de destrozos, angustia y confusión, el jueves al mediodía un grupo de personas saqueó al menos una tienda comercial en una zona costera de Venezuela, constató un equipo de la AFP.
En la localidad Catia la Mar, ubicada en la población costera de La Guaira vecina con Caracas, hombres y mujeres salían con bolsas llenas de productos de un negocio de alimentación semiquemado, según la misma fuente.
Respecto a las consecuencias de la catástrofe, unos 250 edificios están dañados, confirmó el titular de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
En ese marco, en el sitio web no oficial Desaparecidos Terremoto Venezuela se reportaron alrededor de 50.000 personas no localizadas, mientras que más de 7800 ya fueron ubicadas.
“No tenemos nada, ahorita no tenemos nada, ni siquiera fuerza, ni valor para meternos ahí, imagínate tú”, dijo Larry Rojas, de 49 años, frente a un edificio derrumbado bajo el que está atrapada su familia.
El primer sismo de magnitud 7,2 ocurrió a las 18.04 hora local con su epicentro 21 kilómetros al oeste de Morón, en el norte del país, señaló el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Casi un minuto después, a unos kilómetros de distancia, se registró otro más fuerte de magnitud 7,5, el más potente que sacudió Venezuela desde 1900, según los datos del USGS. “Fue terrible, fue terrible. Todo, todo se desplomó, todo, todo”, dijo Yilsmaris Blanco, una habitante de La Guaira de 39 años.
“Le damos gracias a Dios porque estamos vivos, pero hay personas que están sufriendo con sus familiares tapiados, con sus familiares pisados que no los pueden sacar”, agregó.
Delcy Rodríguez reportó que había “decenas de edificios colapsados”. “Estamos en este momento en labores muy arduas de rescate para salvar las vidas que Dios nos permita salvar”, afirmó en un mensaje al país.
Su gobierno interino decretó el estado de emergencia en todo el territorio y declaró La Guaira como una “zona de desastre”.
La falta de señal de telefonía celular en partes del país agravó la angustia de muchas familias, en particular de aquellas entre los más de 7,7 millones de personas que dejaron Venezuela durante su prolongada crisis y que tenían dificultades para comunicarse con familiares dentro del país. Decenas de personas recurrieron a las redes sociales para pedir ayuda para encontrar a sus seres queridos, publicando fotos de familiares desaparecidos y su última ubicación conocida.

