septiembre 16, 2026
Home>>TRABAJO>>Privatización de AySA: se presentaron 17 ofertas pero sólo dos consorcios siguen en carrera
TRABAJO

Privatización de AySA: se presentaron 17 ofertas pero sólo dos consorcios siguen en carrera

El artículo de Infobae informa que el Gobierno dio un paso clave en la privatización de AySA: de las 17 empresas y consorcios que se registraron en el proceso, solo dos grupos presentaron efectivamente sus ofertas técnicas y siguen en carrera para disputar el control de la principal compañía de agua y saneamiento del Área Metropolitana de Buenos Aires. El objetivo oficial es vender el 90% del paquete accionario estatal, manteniendo el 10% restante en manos de los trabajadores mediante un programa de propiedad participada, en el marco del plan de privatizaciones impulsado por el Ministerio de Economía. La apertura de sobres se realizó este martes a las 10 de la mañana a través de la plataforma electrónica oficial, marcando el inicio de la etapa de evaluación técnica de las propuestas.

Según la crónica, los dos consorcios que lograron avanzar en esta primera fase son, por un lado, el grupo integrado por Rowing S.A., Arcos, Transclor y PHX, y por otro, el consorcio liderado por Roggio ROAS S.A.U., vehículo del histórico Grupo Roggio, acompañado por otras sociedades especializadas en servicios de agua y saneamiento. En el caso del segundo oferente, Infobae detalla que la propuesta incluye firmas como Hidrosan Capital, Aguas del Plata Participaciones, Benito Roggio e Hijos y Central Buen Ayre, conformando un esquema que combina capital local e internacional con experiencia previa en infraestructura y servicios públicos. El dato político-económico de fondo es que se trata de una de las privatizaciones más grandes y sensibles del programa oficial, dado que AySA abastece de agua potable y cloacas a unos 14 millones de personas en la Ciudad de Buenos Aires y 26 municipios del conurbano.

El texto reconstruye también el cronograma y las idas y vueltas del proceso. Los pliegos de la licitación se publicaron el 15 de mayo, con la meta de vender el 90% de las acciones en manos del Estado y habilitar la participación de un operador estratégico con experiencia demostrable en servicios de agua y saneamiento, que deberá quedarse al menos con el 51% del paquete, mientras que el resto podrá colocarse en el mercado de capitales. La apertura de sobres estaba originalmente prevista para el 27 de agosto, pero se postergó al 15 de septiembre por pedidos de prórroga de empresas —en particular operadores internacionales— que reclamaron más tiempo para analizar el pliego, según había adelantado el propio medio. Esa reprogramación buscó, según el argumento oficial, “promover una amplia participación” y garantizar transparencia y concurrencia en la licitación.

En cuanto al mecanismo de adjudicación, el artículo subraya que la privatización de AySA se diseñó sin precio base ni valor mínimo público, tanto para el tramo destinado al operador estratégico como para el eventual tramo a colocarse en bolsa. El resultado dependerá de la competencia efectiva entre los oferentes y, en última instancia, “ganará quien ofrezca el número más alto”, como remarcan los documentos licitatorios y las fuentes consultadas. En esta etapa, sin embargo, todavía no se conoce ni el precio ni el futuro operador: la Comisión de Evaluación debe verificar primero el cumplimiento de los requisitos legales, técnicos, económicos y financieros de las ofertas presentadas. Solo los consorcios que superen esa instancia serán habilitados para presentar sus ofertas económicas, que definirán la adjudicación y el ingreso de los dólares que el Gobierno espera utilizar principalmente para el pago de deuda.

Finalmente, el artículo enmarca el caso AySA dentro del mapa general de privatizaciones de la administración de Javier Milei, coordinado por el ministro de Economía Luis Caputo y con participación del Banco Mundial en el diseño de algunos procesos. AySA aparece como uno de los procesos “más avanzados” y de mayor volumen, junto con otros activos como Belgrano Cargas, Corredores Viales, Enarsa o YCRT. La nota recuerda que detrás de los consorcios que hoy siguen en carrera se encuentran nombres conocidos del empresariado local, como Mauricio Filiberti, dueño de Transclor y socio en Edenor, y el propio Grupo Roggio, que desde hace semanas venían tejiendo alianzas con operadores extranjeros como las brasileñas Sabesp y Águas do Rio para cumplir con las exigencias técnicas del pliego. Con la apertura de sobres técnicos concretada y solo dos ofertas en juego, la privatización de AySA entra ahora en una fase decisiva, en la que el examen de los pliegos y, luego, la puja por el precio definirán quién se queda con el control de la empresa que maneja el agua y el saneamiento en el principal aglomerado urbano del país.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *