Argentina llevó su estrategia tecnológica al centro de la discusión del G20 en una reunión en la que se abordaron temas vinculados con innovación, inteligencia artificial, nuevas tecnologías, desarrollo industrial e inversión. En ese marco, el país buscó mostrar su hoja de ruta digital y reforzar la idea de que la transformación tecnológica debe ir acompañada de condiciones favorables para atraer capital y fortalecer la articulación entre el sector público y el privado.
Durante su exposición, Baravalle subrayó la necesidad de aprovechar las nuevas tecnologías para mejorar la competitividad y el desarrollo productivo. También planteó que la inversión privada necesita un entorno estable y reglas que favorezcan la cooperación entre distintos actores del ecosistema tecnológico.
La posición argentina se inscribe en una agenda más amplia que el país viene sosteniendo en el G20, donde ha promovido debates sobre economía digital, conectividad, inclusión social y uso de la inteligencia artificial. En distintas instancias del grupo, la representación argentina sostuvo que la digitalización debe servir para impulsar a las PyMEs, reducir brechas y acelerar la transformación productiva.
Esa línea también aparece reflejada en la Agenda Digital Argentina, cuyos objetivos incluyen expandir la infraestructura y la accesibilidad, fomentar la alfabetización digital, mejorar la educación tecnológica y potenciar el crecimiento económico a través de una mayor productividad y competitividad. El documento oficial además destaca la ciberseguridad y el protagonismo internacional del país en el proceso de transformación digital.
En reuniones previas del G20, Argentina ya había insistido en que la adopción tecnológica debe ponerse al servicio del empleo, la inclusión y la modernización del Estado. También respaldó iniciativas orientadas a la transformación digital de la producción, el desarrollo de capacidades para las PyMEs y la creación de herramientas que permitan sostener servicios públicos en entornos digitales.
La exposición de este martes refuerza esa misma línea discursiva: Argentina intenta presentarse ante los socios del G20 como un país dispuesto a impulsar innovación y atraer inversiones, pero con una premisa central, que la agenda tecnológica no quede aislada de la producción, la conectividad y la integración social.

