La Plata llora la partida de Hipólito, el hipopótamo que fue ícono del Bioparque
En una noticia que entristece a toda la ciudad, el Bioparque de La Plata confirmó este viernes la muerte de Hipólito, el hipopótamo macho que durante más de 15 años deleitó a generaciones de platenses con su imponente presencia en el Paseo del Bosque. Con casi 26 años de edad, el animal falleció en la madrugada víctima de un paro cardiorrespiratorio, tras semanas de lucha contra un severo cuadro digestivo que no pudo ser revertido pese a los esfuerzos del equipo veterinario.
Hipólito nació en cautiverio en el año 2000 y su vida estuvo marcada por traslados que lo llevaron, con apenas cinco años, a una institución zoológica, para luego arribar al Bioparque con ocho años de edad, donde se convirtió en una estrella local. Allí formó pareja con la hembra Mafalda y juntos trajeron al mundo a una cría llamada Felipe, consolidando su legado familiar en el ex Zoo platense. Su carácter tranquilo y su tamaño colosal lo transformaron en un favorito del público, un símbolo vivo de la fauna que tanto caracteriza al predio.
Lo que hacía único a Hipólito era su temperamento dócil, que facilitaba el trabajo diario de cuidadores y veterinarios. Gracias a un vínculo de confianza forjado con el personal, se sometía voluntariamente a procedimientos como cortes de colmillos, limpiezas bucales y, en 2025, extracciones de sangre sin sedación, un método innovador y poco común en el manejo de fauna silvestre y exótica en Argentina. Este enfoque no solo mejoraba su bienestar, sino que marcaba un avance en las prácticas veterinarias locales.
No era la primera vez que Hipólito desafiaba a la muerte: el año pasado, en 2025, se sometió a una cirugía de alta complejidad, la primera de su tipo realizada en un hipopótamo en todo el país, un hito que salvó su vida y abrió precedentes para la medicina veterinaria en animales silvestres. Tras una recuperación exitosa, el gigante volvió a su rutina, pero las últimas semanas trajeron un deterioro inevitable, con tratamientos intensivos que incluyeron analgésicos, protectores gástricos y antibióticos aplicados por un equipo interdisciplinario de veterinarios, biólogos y nutricionistas.
La partida de Hipólito se suma a la reciente pérdida del chimpancé Tomy a principios de febrero, dejando un vacío en el Bioparque y en la comunidad platense que lo visitaba con cariño. Desde la institución expresaron su profundo pesar, destacando el compromiso del personal que lo acompañó hasta el final y agradeciendo el apoyo de los vecinos. En estos tiempos de transformación del ex Zoo hacia un modelo más conservacionista, la memoria de este hipopótamo tranquilo perdurará como emblema de resiliencia y cuidado animal en La Plata.

