Apple ha anunciado el cierre de su primera tienda minorista sindicalizada en Estados Unidos, ubicada en el Towson Town Center de Maryland, lo que ha provocado una fuerte controversia laboral al ser interpretado por el sindicato como un ataque directo contra la organización de los trabajadores. La empresa justificó la decisión por el “deterioro de las condiciones” en el centro comercial y la salida de otros comercios, calificándolo de “decisión difícil”, con el establecimiento cerrando definitivamente en junio de 2026. Este movimiento coincide con el cierre de otras dos tiendas en Trumbull Mall, Connecticut, y North County Mall, cerca de San Diego, pero el de Towson genera especial alarma por su historia sindical.
La tienda de Towson se convirtió en 2022 en la primera de Apple en Estados Unidos en lograr la sindicalización, con unos 90 empleados representados por la Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales (IAM), quienes en agosto de 2024 alcanzaron un acuerdo salarial mejorado. Apple informó a los trabajadores el jueves por la mañana, cerrando la tienda al público para una reunión con gerentes y recursos humanos, y ofreció a los empleados de Towson optar a puestos vacantes según el convenio colectivo, sin traslados a locales cercanos como en los otros cierres. El sindicato rechazó esta oferta, afirmando que la excusa de Apple sobre el convenio es “falsa” y que el cierre parece un “cínico intento de acabar con el sindicato”, anunciando acciones legales y colaboración con representantes electos.
Esta no es la primera tensión laboral en las tiendas de Apple. En España, el sindicato CGT denunció un “ERE encubierto” tras un acuerdo firmado en julio de 2025 por Fetico y CCOO, que modificó condiciones de trabajo y llevó a la salida de más de 120 empleados de tiendas como Puerta del Sol en Madrid, Passeig de Gràcia en Barcelona, y Valencia, con indemnizaciones de 20 días por año trabajado y topes de nueve mensualidades. Los afectados, mayoritariamente veteranos con 10-12 años de antigüedad, firmaron documentos con cláusulas de confidencialidad y renuncia a litigar, mientras Apple contrató jóvenes a tiempo parcial con horas complementarias que pueden aumentar hasta un 60% la jornada. La Audiencia Nacional respaldó este pacto en octubre de 2025, rechazando las demandas de CGT por considerar la negociación de buena fe.
El ambiente en las Apple Stores ha sido descrito como “hostil” por trabajadores, con altas tasas de bajas por salud mental (hasta 26% en algunas tiendas) debido a cargas excesivas, horarios inflexibles y falta de conciliación familiar. En otros países, como Reino Unido, hay acusaciones de medidas antisindicales, y en Estados Unidos se han reportado quejas por ocultamiento de prestaciones a empleados sindicalizados. Apple rara vez cierra tiendas, salvo por bajo tráfico o para mudarse a ubicaciones mejores, pero este caso resalta una paradoja: mientras la compañía reporta récords de ingresos y entradas de capital minorista de 65,3 millones de dólares en un día, enfrenta crecientes demandas sindicales globales.
La IAM de Towson estudia todas las opciones legales y mantiene que la otra tienda sindicalizada de Apple en Oklahoma City sigue operativa, lo que aviva sospechas de selectividad. Analistas ven el panorama financiero de Apple como positivo pese a estos cierres locales, pero el episodio subraya tensiones crecientes en su red minorista, donde esfuerzos sindicales buscan mejores salarios, horarios fijos y protección contra despidos. Apple insiste en que evalúa ubicaciones para “mejorar la oferta a clientes”, pero el sindicato exige responsabilidades ante lo que califica de represalia.


