En un movimiento que ha dejado sin servicio a los trenes de pasajeros en todo el país, el gremio La Fraternidad, liderado por Omar Maturano, ha convocado un paro de trenes que comenzó a las 9 horas del martes 28 de enero y se extenderá hasta las 15 horas. Esta medida de fuerza, que afecta a aproximadamente un millón de pasajeros, ha paralizado los servicios urbanos y regionales de las cinco líneas operadas por Trenes Argentinos: Roca, Sarmiento, San Martín, Mitre y Belgrano Sur.
La decisión del gremio se debe a la falta de acuerdo salarial entre La Fraternidad y las empresas ferroviarias, como Ferrocarriles Argentinos Sociedad del Estado. A pesar de varias audiencias y propuestas de aumento, el sindicato ha considerado insuficientes los incrementos de un 1% en noviembre y un 2,5% en diciembre. Según La Fraternidad, estas propuestas no logran cubrir el desfase inflacionario y garantizar el poder adquisitivo de los trabajadores ferroviarios.
El paro de trenes ha generado una gran inconveniencia para los usuarios que dependen diariamente del transporte público. Las estaciones ferroviarias están llenas de personas esperando a que se reanuden los servicios, lo que ha provocado largas filas y malestar entre los pasajeros. Además, el aumento en el uso de colectivos y otros medios de transporte ha generado congestiones en las calles, complicando aún más la situación.
La Fraternidad ha denunciado lo que considera “prácticas antisindicales” del gobierno de Javier Milei, incluyendo restricciones al derecho a huelga y amenazas a la negociación colectiva. Este conflicto no es nuevo, ya que el sindicato ha realizado distintas protestas en el pasado, aunque esta vez la medida de fuerza es más extensa y afecta a todos los servicios ferroviarios del país.


