Tragedia en el campo bonaerense: una mujer de 35 años perdió la vida por hantavirus en Arrecifes, la quinta víctima en un mes
En la zona rural de Arrecifes, provincia de Buenos Aires, una mujer de 35 años falleció este martes por hantavirus, convirtiéndose en el primer caso mortal en esa localidad y elevando a cinco las muertes por esta enfermedad en la región durante el último mes. El diagnóstico se confirmó por la tarde, tras días de síntomas iniciales que la llevaron a automedicarse con ibuprofeno, y horas después se produjo el desenlace fatal en terapia intensiva del hospital local. La noticia conmovió a la comunidad, que ahora redobla alertas en un contexto de brote epidémico que afecta el centro del país desde julio de 2025.
Este deceso se suma a una seguidilla alarmante: una niña de 10 años en General Belgrano, un hombre de 59 años de Chacabuco que murió en Junín, otro de 33 en Mar del Plata y un adolescente de 14 en San Andrés de Giles. Las autoridades municipales activaron de inmediato protocolos sanitarios, con investigación epidemiológica, seguimiento de contactos y refuerzo de prevención en áreas rurales, donde el virus acecha. “El hantavirus es poco frecuente pero tiene alta letalidad; no hay vacuna, solo la higiene ambiental y la consulta temprana salvan vidas”, advirtió la directora de Salud de Arrecifes, Melina Marveggio.
El hantavirus, una zoonosis transmitida por roedores como el ratón colilargo –reservorio principal en Argentina–, se propaga por orina, saliva y excrementos en ambientes silvestres. Provoca el síndrome cardiopulmonar, con síntomas iniciales como fiebre alta por encima de 38,5°C, dolores musculares, cefalea y luego, dificultad respiratoria grave. La jefa de Zoonosis local, Alejandra Hanley, anunció inspecciones en el campo afectado con equipos de protección para analizar el entorno y recomendar acciones como tapar desagües, evitar basura y mantener viviendas limpias.
Las cifras preocupan: en 2025, Argentina registró 86 casos confirmados con 28 muertes, una letalidad del 33,6% que duplica promedios históricos, según el Ministerio de Salud y el Boletín Epidemiológico Nacional. En Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, en brote desde mediados de 2025, se concentran el 57% de los 58 casos notificados hasta inicios de enero de 2026, con 35 en la provincia y 12 fallecidos, un 34% de letalidad. Expertos como el infectólogo Francisco Nacinovich atribuyen el aumento a dinámicas de roedores alteradas por lluvias, deforestación y expansión humana hacia zonas rurales.
La subsecretaria de Planificación Estratégica en Salud bonaerense, Leticia Ceriani, enfatiza que la demora en la consulta y el diagnóstico agravan los cuadros, sobre todo en pacientes con comorbilidades o edad avanzada. Ante siete casos sospechosos adicionales en 2026, con uno probable y dos en estudio, el gobierno provincial urge vigilancia médica y medidas preventivas en el verano, temporada de mayor riesgo. “Llegar tarde complica todo; el diagnóstico rápido mejora el pronóstico”, insisten las autoridades, mientras la letalidad del virus Andes, variante agresiva local, sigue aumentando en esta emergencia sanitaria.


