Tragedia en el zoológico: Un joven de 19 años muere atacado por una leona en Brasil
Una tarde de domingo se convirtió en escenario de una tragedia en João Pessoa, capital del estado de Paraíba, cuando un adolescente de 19 años perdió la vida tras ingresar deliberadamente a la jaula de una leona en el Parque Zoobotánico Arruda Câmara, conocido popularmente como Bica. Gerson do Melo Machado, quien poseía antecedentes penales, escaló un muro de más de seis metros y descendió por el tronco de un árbol para acceder al área restringida donde habita el felino. El incidente, que quedó registrado en video por otros visitantes presentes en el sitio, movilizó de inmediato a las autoridades locales y dejó una profunda conmoción en quienes fueron testigos del ataque mortal.
Según los informes oficiales de la Policía Militar y el Instituto de Ciencias Forenses de Paraíba, el joven logró burlar los protocolos de seguridad del zoológico de forma sorpresiva y rápida. Una vez dentro del recinto, la leona fijó su mirada en el intruso y se abalanzó sobre él con ferocidad. Las graves heridas provocadas por las garras del felino fueron fatales: Machado falleció en el acto, sin posibilidad de intervención médica que pudiera salvarlo. El Ayuntamiento de João Pessoa informó que, a pesar de los protocolos y barreras existentes en el parque, el ataque no pudo evitarse, por lo que se procedió al cierre inmediato de las instalaciones.
La investigación policial trabaja con la hipótesis de un posible acto suicida, considerando la historia personal y el estado previo de la víctima. Machado había sido diagnosticado con esquizofrenia y su vida estuvo marcada por las adversidades. Según la consejera de bienestar infantil Verônica Oliveira, quien lo acompañó desde los diez años, el joven albergaba un sueño particular: convertirse en domador de leones en África. Su historial incluía detenciones previas por distintos episodios en la vía pública, y su última liberación se había producido apenas dos días antes del incidente. En una ocasión, incluso había intentado viajar clandestinamente a África como polizón en el tren de aterrizaje de un avión, motivado por su obsesión con los felinos.
El comportamiento de Machado en los días previos a su muerte evidenciaba su creciente inestabilidad. La semana anterior al trágico evento, acudió al Ayuntamiento para solicitar un permiso de trabajo tras salir de la cárcel. Solo dos días después, protagonizó un altercado al lanzar un adoquín a una patrulla policial. En otra ocasión, la Policía Federal de Carreteras lo encontró deambulando solo en la ruta BR, lo que activó la intervención de la red de protección infantil. Estos episodios reflejaban claramente el deterioro en su situación emocional y psicológica en las semanas previas a su muerte.
Respecto a la leona involucrada en el ataque, el equipo veterinario del parque evaluó exhaustivamente al animal y determinó que experimentó un elevado cuadro de estrés debido a la irrupción inesperada. El veterinario Thiago Nery, director del departamento veterinario, explicó en un video publicado en las redes sociales del zoológico que la leona fue contenida sin necesidad de dardos tranquilizantes ni armas, y que obedeció las órdenes para regresar a su corral, aunque tardó en hacerlo por encontrarse estresada y en estado de shock. El zoológico aclaró de manera categórica que nunca consideró sacrificar al animal, que no había mostrado conductas agresivas previas, y que permanecerá bajo monitoreo y atención especializada. La bióloga del parque, Marilia Maia, confirmó que la leona presentó un “comportamiento natural de su especie” durante el ataque y que no actuó por motivaciones alimenticias.
Las autoridades municipales reiteraron que el parque cumple con todas las medidas de seguridad exigidas por la normativa, pero subrayaron que la determinación del joven por ingresar al recinto fue decisiva en el desenlace fatal. El Parque Zoobotánico Arruda Câmara, que alberga más de 580 especies animales entre elefantes, monos, aves y una amplia variedad de plantas, permanece cerrado al público mientras avanzan las investigaciones policiales y se realiza una revisión interna de los protocolos de seguridad. El personal veterinario, cuidadores y técnicos continúan dedicados al bienestar de la leona, con el objetivo de que retome su rutina habitual. Esta tragedia, que podría clasificarse como un acto de suicidio facilitado por el acceso a un animal salvaje, pone nuevamente sobre la mesa la importancia de reforzar tanto los protocolos de seguridad en espacios públicos como los servicios de salud mental para jóvenes en situaciones de vulnerabilidad.


