Las tasas de los créditos hipotecarios UVA en Argentina están en una etapa de reconfiguración que marca el pulso del mercado inmobiliario y financiero. La reciente baja en las tasas por parte de algunos bancos, con el BBVA a la cabeza al reducir su tasa nominal anual del 10,5% al 7,5%, representa el primer movimiento relevante en este escenario, luego de varios meses de alzas y ajustes impulsados por la inflación y la inestabilidad económica. A pesar de este recorte, el consenso entre especialistas indica que los valores siguen siendo elevados si se los compara con el poder adquisitivo de los argentinos y sus posibilidades de acceso al crédito.
Entre octubre de 2024 y octubre de 2025, el stock de créditos hipotecarios experimentó una expansión significativa: pasó de 1,17 billones a 5,76 billones de pesos, impulsado en parte por la demanda de las familias y el ajuste constante de la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA). Este índice, central en la operatoria de estos préstamos, subió de $1.223,36 a $1.625,42 en un año, en línea con la inflación doméstica. El mecanismo UVA garantiza que el capital e intereses mantengan su capacidad de compra, pero también implica que el monto a devolver aumenta según suben los precios, lo que condiciona tanto el acceso como el nivel de endeudamiento.
El Banco Nación se mantiene como el referente en la oferta más accesible, con tasas por debajo del 5%, mientras que el resto del sector financiero oscila entre el 8% y el 12,5% de tasa nominal anual. Esta diferencia convierte al Nación en la opción preferida para quienes puedan cumplir con los requisitos de ingreso y scoring crediticio, aunque la reciente actualización del sistema de evaluación crediticia dificulta el acceso para gran parte de la clase media. Otros bancos, como Credicop y Supervielle, ofrecen tasas que ya rozan el 9% y el 10% anual respectivamente.
El contexto electoral y la incertidumbre política también han jugado un rol clave en la dinámica del año. Esta situación provocó que muchas operaciones inmobiliarias y decisiones de toma de crédito se pusieran en pausa durante los últimos meses, a la espera de una mayor estabilidad. Según datos de la Fundación Tejido Urbano, entre enero y agosto de 2025 se consolidaron US$2.215 millones en créditos hipotecarios, aunque los costos crecientes y el endurecimiento de las condiciones financieras –como el aumento de los ingresos mínimos requeridos– redujeron la capacidad de acceso de buena parte de la demanda.
Mirando hacia adelante, los analistas del sector hipotecario consideran que el ajuste de tasas iniciado por el BBVA podría abrir la puerta a futuras rebajas en el sistema financiero, siempre y cuando el contexto macroeconómico lo permita. No obstante, los créditos UVA siguen sujetos al riesgo de la inflación y a la evolución del valor de la UVA. La reactivación del crédito, medida en millones de unidades indexadas, confirma que el mercado atraviesa una recuperación, pero también destaca los desafíos asociados a la sostenibilidad de estas condiciones para la población argentina.


