La Corte Suprema de Argentina inicia una nueva etapa con la reelección de Horacio Rosatti, quien asumirá la presidencia por tres años más, en medio de un panorama judicial incierto.
La decisión se tomó en una votación impulsada por Carlos Maqueda, quien se retirará del tribunal al cumplir 75 años, en cumplimiento con la normativa constitucional. A su vez, Rosatti continuará en su cargo como presidente del Consejo de la Magistratura.
La votación, que contó con el respaldo de Maqueda y Carlos Rosenkrantz, quien se mantendrá como vicepresidente, fue marcada por la abstención de Ricardo Lorenzetti. Esta nueva composición del tribunal presenta desafíos significativos, ya que con la salida de Maqueda, la Corte enfrentará un funcionamiento limitado con solo tres miembros. La situación es reminiscentemente similar a lo que ocurrió en 2015, tras la jubilación de Carlos Fayt.
Con la salida inminente de Maqueda, la Corte Suprema deberá lidiar con una agenda llena de incertidumbres. Los pliegos de José García-Mansilla y Ariel Lijo, ambos propuestos por el gobierno para ocupar vacantes, se encuentran actualmente estancados en el Senado. Esta situación podría complicar la toma de decisiones, ya que cualquier fallo requerirá unanimidad entre Rosatti, Rosenkrantz y Lorenzetti, y en caso de desacuerdo, será necesario convocar conjueces para dirimir.
Rosatti, un reconocido experto en derecho constitucional, tiene un recorrido notable en la política judicial argentina. Designado por Mauricio Macri en 2016, su trayectoria incluye roles como procurador del Tesoro y ministro de Justicia. Por su parte, Rosenkrantz, quien ha ocupado la vicepresidencia desde 2021, también cuenta con una amplia experiencia académica y profesional, lo que sugiere una continuidad en la línea de pensamiento del tribunal.


