La renuncia de José Luis Espert a su candidatura como primer diputado nacional por la provincia de Buenos Aires sacudió el panorama político a pocos días de las elecciones. La decisión, precipitada por escándalos de supuesta vinculación con el empresario Fred Machado, investigado por delitos relacionados al narcotráfico, obligó al oficialismo de La Libertad Avanza a definir rápidamente un reemplazo en la lista. El elegido fue Diego Santilli, quien en cuestión de horas asumió el liderazgo de la campaña, con un mensaje claro de confrontar al kirchnerismo y defender el rumbo del gobierno actual.
Sin embargo, el cambio en la lista no estuvo exento de controversias legales y contrarreloj. Según la normativa vigente, la renuncia de un candidato oficializado antes de los comicios permite a la agrupación política y al tribunal electoral efectuar un reemplazo, pero respetando, en todo momento, el criterio de paridad de género y el orden de prelación de la lista original. Aun así, el desafío no era únicamente jurídico: el plazo para modificar e imprimir nuevas boletas únicas de papel ya había vencido, lo que dejó en jaque la estrategia del oficialismo de poder mostrar a su nuevo candidato en la boleta.
La Libertad Avanza presentó formalmente el pedido ante la Justicia Electoral para reemplazar a Espert por Santilli y solicitó la reimpresión de las boletas. Los apoderados del partido argumentaron que el cambio era imprescindible para “preservar la paridad de género y la transparencia del proceso electoral”. Pero la respuesta de la Cámara Nacional Electoral fue tajante: rechazó el pedido de reimpresión al considerar que los plazos legales y logísticos ya estaban vencidos, y que intentar una maniobra de tal magnitud a menos de tres semanas de las elecciones pondría en riesgo la organización misma de los comicios y su regularidad.
El resultado es que, aunque Diego Santilli fue confirmado como primer candidato en los papeles y asumirá el lugar de Espert, la imagen del economista liberal seguirá figurando en las boletas válidas que encontrará el electorado bonaerense el próximo 26 de octubre. La CNE aclaró que “no se votan candidatos, sino listas”, por lo que el sufragio dirigido a La Libertad Avanza será atribuido a la nómina encabezada administrativamente por Santilli, aunque la foto exhiba a Espert. Los intentos por revertir la situación desde el oficialismo se estrellaron ante la falta de fundamentos técnicos para una reimpresión a escala masiva y los elevados costos de la operación, estimados en unos 15 mil millones de pesos.
Este escenario de boletas contradictorias deja a La Libertad Avanza en una posición inusual: su flamante cabeza de lista deberá librar la batalla electoral con la imagen de un candidato que ya no compite y que fue desplazado tras un escándalo, mientras el reemplazante realiza campaña a contrarreloj para explicar a la ciudadanía que los votos que lleven la cara de Espert, en definitiva, serán para Santilli. La Justicia Electoral refuerza que el acto electoral se mantiene firme y que los electores emitirán su voto sin mayor intervención ni explicaciones extraordinarias: la lista, con sus cambios, tiene plena validez legal y política.


