**Los sindicatos docentes rechazaron la oferta del gobierno y ratificaron el paro del 5 de marzo**
En un escenario de creciente tensión en el ámbito educativo argentino, los sindicatos docentes de la Confederación General del Trabajo han rechazado la oferta del gobierno para subir el salario mínimo docente a $520 mil. Esta decisión se suma a la ratificación del paro nacional programado para el 5 de marzo, lo que promete afectar el inicio de las clases en gran parte del país.
La reunión paritaria, convocada por el Ministerio de Capital Humano, tuvo lugar en la Secretaría de Trabajo y contó con la participación de representantes del Consejo Federal de Educación, los gremios docentes nacionales y observadores de asociaciones de escuelas privadas. A pesar de los esfuerzos por facilitar el diálogo y reducir la desigualdad salarial entre las 24 jurisdicciones, las posturas se mantuvieron firmes y no se logró un acuerdo satisfactorio para los sindicatos.
Los gremios docentes, liderados por la Confederación de Trabajadores de la Educación, la Confederación de Educadores de Argentina, la Unión de Docentes Argentinos y la Asociación del Magisterio de la Enseñanza Técnica, han denunciado la falta de debate y exigen paritarias con salarios dignos para los docentes. En este contexto, la oferta del gobierno de elevar el salario mínimo docente a $520 mil desde febrero se consideró insuficiente.
La medida de fuerza convocada por los sindicatos no solo busca mejorar las condiciones salariales, sino también defender la educación pública. Los docentes argumentan que el actual piso salarial fue fijado por decreto a mediados del año pasado, mientras la inflación sigue su curso, lo que ha erosionado el poder adquisitivo de los salarios. Esta situación ha llevado a un creciente descontento entre los docentes, quienes ven en el paro una forma de presionar al gobierno para que se comprometa a mejorar sus condiciones laborales.
El paro nacional del 5 de marzo promete ser una medida significativa, ya que afectará el inicio de las clases en varias provincias, incluida la provincia de Buenos Aires. La Confederación General del Trabajo ha emitido un comunicado respaldando el paro y exigiendo el cumplimiento de las leyes nacionales de financiamiento educativo. En este escenario de conflicto, el gobierno se enfrenta a la tarea de encontrar una solución que satisfaga las demandas de los sindicatos y garantice el funcionamiento adecuado del sistema educativo argentino.
Mientras tanto, la sociedad argentina observa con interés este desarrollo, ya que el impacto del paro en el sistema educativo puede tener consecuencias a largo plazo. La movilización de los sindicatos docentes ha sido acompañada por una serie de manifestaciones y protestas, como la que se llevó a cabo frente al Palacio Pizzurno en defensa de la educación pública. La situación sigue en vilo, y solo el tiempo dirá si el gobierno logrará encontrar una solución que satisfaga a los sindicatos y permita el inicio normalizado de las clases el 5 de marzo.


