La Universidad de Buenos Aires (UBA) volvió a posicionarse como referente indiscutido de la educación superior argentina al ser la única institución del país que figura entre las 500 mejores del mundo en sostenibilidad, según la edición 2026 del prestigioso QS Sustainability Ranking. En esta oportunidad, la casa de estudios escaló siete puestos respecto al año anterior y quedó ubicada en la posición 370, manteniendo así el liderazgo nacional frente a un contexto regional marcado por retrocesos generalizados en América Latina.
El ranking elaborado por Quacquarelli Symonds (QS) evalúa el desempeño de casi 2.000 universidades de 106 países a partir de tres dimensiones clave: impacto ambiental, impacto social y gobernanza responsable. Dentro de este esquema, la UBA se destacó de manera especial en “educación ambiental”, alcanzando el puesto 62 a nivel global con una puntuación de 94,6 puntos, y obtuvo resultados sólidos en gobernanza. Sin embargo, el informe identifica desafíos aún vigentes en materia de investigación ambiental y en temas relacionados con igualdad, salud y bienestar, donde la brecha frente a los principales referentes globales se mantiene.
La edición 2026 del QS Sustainability Ranking confirma una tendencia preocupante para la región: mientras América Latina experimentó una caída en el posicionamiento de sus instituciones, Argentina consiguió “avances modestos pero significativos”. El 36% de las universidades argentinas mejoró su posición en el ranking, el 29% descendió, y tres se incorporaron por primera vez, lo que arrojó un balance neto positivo del 7%, una cifra que sobresale entre los sistemas universitarios latinoamericanos con mayor cantidad de casas de estudio evaluadas.
Ben Sowter, vicepresidente senior de QS, subrayó durante la presentación del informe que las universidades argentinas “no necesitan más ambición, sino estabilidad”. Planteó que, con marcos de financiamiento y gobernanza consistentes, la UBA podría transformar su tradicional liderazgo educativo en una capacidad de investigación más profunda y en un impacto comunitario aún mayor. Además, resaltó la fortaleza argentina en la integración progresiva de la sostenibilidad en la gestión universitaria, los planes de estudio y las operaciones cotidianas del campus.
Más allá de la actuación de la UBA, el informe registró la incorporación de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) al ranking, aunque por el momento sólo la UBA forma parte del selecto “top 500”. Entre las universidades nacionales que más progresaron figuran la Universidad Nacional del Litoral, que subió once puestos hasta el 910, y la Universidad Nacional de Cuyo, que trepó hasta el puesto 921. Este progreso refleja el potencial que aún tiene el sistema universitario argentino en sostenibilidad.


