febrero 25, 2026
Home>>CIENCIA>>La argentina candidata a astronauta de la NASA que sueña con llegar a la Luna en Artemis
CIENCIA

La argentina candidata a astronauta de la NASA que sueña con llegar a la Luna en Artemis

Lorna Evans, la argentina que sueña con pisar la Luna como astronauta de la NASA

Desde Florida, la médica aeroespacial y piloto argentina Lorna Evans, de 37 años, se postula como candidata a astronauta análoga en la NASA, con el ambicioso sueño de integrar la misión Artemis, que marcará el regreso humano a la Luna después de más de medio siglo. Egresada de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Evans acumula una década de colaboración con la agencia espacial estadounidense, donde trabaja como investigadora externa en dos proyectos clave: uno sobre el comportamiento del dióxido de carbono en la Estación Espacial Internacional y sus efectos en los astronautas, y otro enfocado en la nutrición espacial basada en plantas para misiones largas. “Mi sueño es ser parte de Artemis”, confiesa esta referente que no deja de lado su apodo “Yeyé” ni su pasión por inspirar a los jóvenes en ciencias STEM.

Evans recuerda con orgullo cómo la UBA, esa universidad pública que abrió puertas a pesar de no venir de una familia millonaria, le dio las herramientas científicas y la disciplina para su carrera. En Argentina, existía una residencia en Medicina Aeroespacial orientada a la aviación militar y comercial, pero ella quería más: vincularla a la microgravedad y la salud de los astronautas en el espacio. Sin opciones locales, emigró a Estados Unidos, aterrizando en la Mayo Clinic como investigadora en cirugía robótica, y desde allí bombardeó a la NASA con postulaciones. Fue rechazada siete veces, pero la perseverancia —impulsada por mentores que le decían “seguí aplicando”— la llevó a ingresar finalmente, reviviendo el sueño de infancia de ser astronauta.

Hoy, radicada en Florida, Evans se prepara para el programa HERA (Human Exploration Research Analog) en Houston, un simulador de 45 días que replica el aislamiento, confinamiento y estrés de misiones largas, como las que podrían llevarla a la Estación Espacial Internacional o más allá. “Entrar a la NASA fue una felicidad extrema, como volver a ser niña”, relata con humildad, destacando cómo ese momento la conectó con su pasión por la medicina espacial. Su trayectoria no solo valida tecnologías para el espacio, sino que la posiciona como ejemplo de cómo el esfuerzo personal y el apoyo educativo pueden romper barreras, incluso sin recursos ilimitados.

En un contexto donde Argentina ya pisa fuerte en el espacio, Evans representa el talento humano que complementa avances como el microsatélite Atenea, desarrollado por la CONAE y listo para volar en la misión Artemis II. Programada para febrero de 2026 desde el Centro Espacial Kennedy, esta misión tripulada —con astronautas como Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— orbitará la Luna sin aterrizar, validando sistemas clave de la nave Orion. Atenea, un CubeSat 12U creado con VENG S.A., IAR, CNEA, UNLP, UNSAM y FIUBA, medirá radiación profunda, probará componentes y comunicaciones de largo alcance, rompiendo récords de distancia para un satélite nacional. “Esto demuestra nuestro talento para la nueva economía espacial”, celebró el secretario Darío Genua.

No es la única argentina en la carrera estelar: mientras Evans apunta a Artemis, Noel de Castro, ingeniera biomédica de 27 años de la Universidad Favaloro, es candidata para un vuelo privado de Axiom Space a la Estación Espacial Internacional en 2027, respaldada por CONAE y la Secretaría de Innovación. Ambas encarnan el empuje argentino hacia las estrellas, mostrando que con formación sólida, persistencia y colaboraciones internacionales, el país no solo envía satélites, sino que sueña con astronautas propios. Evans lo resume perfecto: “Se puede lograr, rodeate de quienes te estimulen y seguí adelante”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *