**¡Atención en el Senado: la oposición va por la yugular del Presupuesto 2026!**
El proyecto de Ley de Presupuesto para 2026, que ya pasó por Diputados con media sanción, llega hoy al recinto de la Cámara alta en una sesión que promete ser un ring de fuego. Con gastos totales por $148 billones, un superávit primario del 1,5% del PBI y proyecciones optimistas como un crecimiento del 5% del PBI, una inflación del 10,1% y un dólar oficial a $1.423 para fin de año, el oficialismo de La Libertad Avanza, liderado por Patricia Bullrich, busca sellar esta victoria clave para el gobierno de Javier Milei. Pero la cosa pinta brava: la oposición dialoguista, con peronistas, radicales y provinciales en la mira, apunta directo a dos artículos explosivos que podrían mandar todo de vuelta a Diputados.
El artículo 30 es el gran quilombo en el horizonte. Este punto propone derogar normas que fijan pisos mínimos de financiamiento para áreas sensibles como educación (el famoso 6% del PBI), ciencia y tecnología (1% del PBI), educación técnica (0,2% del presupuesto) y hasta el Fondo Nacional de la Defensa (0,8% para reequipamiento de las Fuerzas Armadas). Unión por la Patria y sectores del peronismo lo rechazan de plano, advirtiendo que es un hachazo a sectores estratégicos protegidos por la Ley de Educación Nacional y la Ley de Financiamiento Educativo. Fuentes oficialistas confesaron a Infobae que, si cae este artículo, el Presupuesto entero podría tambalearse, obligando a negociaciones de última hora o un viaje de regreso a la Cámara baja con solo dos días hábiles antes de fin de año.
No conforme con eso, el artículo 12 también genera ruido entre aliados potenciales. Este condiciona los fondos para las universidades nacionales al cumplimiento de requisitos de información ante la Subsecretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Capital Humano. La UCR y otros bloques dialoguistas miran de reojo esta traba, que podría complicar el flujo de plata a las casas de altos estudios. Recordemos que la versión que llegó al Senado ya sacó el controvertido capítulo XI, que derogaba leyes de emergencia en discapacidad y financiamiento universitario, tras un traspié en Diputados. Bullrich, resignada pero no conforme, apuesta a más de 45 votos para el grueso del proyecto, pero el rejunte de voluntades será clave: peronistas cercanos a gobernadores como los de Convicción Federal (cuatro a favor en general) podrían inclinar la balanza, mientras el kirchnerismo duro pone veto total.
En números fríos, el Presupuesto reparte la torta así: 45% a previsión social, pensiones y jubilaciones; 16% a asistencia social; 11% a salarios públicos; 9% a intereses de deuda, sumando un 82% concentrado en lo esencial. El resto va a subsidios de transporte y energía, gasto universitario y más. El oficialismo vende esto como la ruta para la previsibilidad económica y la recuperación, pero la oposición cuestiona la consistencia de las metas y el impacto de los recortes en lo social. Senadores como Fernando Rejal (La Rioja), influido por el gobernador Ricardo Quintela, aún dudan, y la ausencia de un par de legisladores podría definir quórum y votaciones puntuales.
La sesión de hoy, que arranca a las 12 en un Congreso en vilo post-Navidad, no es solo por el Presupuesto: también se juega la Ley de Inocencia Fiscal. Para Milei, es una señal para los mercados y el FMI, con vencimientos de deuda acechando. Si la oposición impone cambios, adiós al cierre de año triunfal; si no, el Gobierno consolida su rumbo fiscal. El peronismo llega partido: dialoguistas abiertos al diálogo, cristinistas en pie de guerra. ¡Quedate atento, che, que esto define el 2026 de todos!


