agosto 14, 2026
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Falleció Jorge Messi, el padre de Lionel, el hombre que acompañó a Leo desde Newell’s hasta la cima del fútbol mundial

Jorge Horacio Messi, padre y representante de Lionel Messi, falleció a los 68 años en Rosario tras una larga enfermedad, dejando un vacío profundo en la intimidad de la familia y en el mundo del fútbol. Acompañó al astro argentino desde sus primeros pasos en Newell’s Old Boys hasta la cúspide del fútbol mundial, siempre en un segundo plano pero con un papel decisivo en cada etapa de su carrera. La noticia de su fallecimiento en la madrugada en un sanatorio rosarino generó una ola de mensajes de pesar de clubes, instituciones y figuras del deporte, quienes reconocieron en él mucho más que al padre del mejor jugador del planeta.

Jorge Messi nació y creció en Rosario, una ciudad profundamente conectada con el fútbol, donde se forjó el amor familiar por Newell’s Old Boys. Hincha reconocido, trabajó como obrero y después como pequeño empresario, hasta que la carrera de su hijo transformó su vida cotidiana. Fue en esa Rosario de canchas y potreros donde comenzó a acompañar a Lionel, primero como padre que se sentaba en las tribunas de las infantiles de Newell’s, y luego como el adulto que asumió la responsabilidad de abrir caminos cuando el talento del niño empezó a desbordar los límites del barrio y del club. Su figura, discreta pero central, se construyó en silencio alrededor de la protección de su familia y del futuro de su hijo.

El momento clave que marcó para siempre la relación entre Jorge y Lionel llegó con la decisión de emigrar a Barcelona cuando el pequeño necesitaba un tratamiento médico y una estructura profesional que en Argentina era difícil de garantizar. Fue Jorge quien negoció, insistió y empujó para que el Barcelona se comprometiera con el proyecto deportivo y humano de su hijo adolescente, en un contexto de incertidumbre económica y emocional para toda la familia. Desde entonces, se convirtió en su representante formal y en el interlocutor permanente con los clubes: estuvo detrás de las renovaciones con el Barcelona en sus años de gloria, de las negociaciones que culminaron en su salida del club catalán, y de los posteriores acuerdos con París Saint-Germain e Inter Miami.

En cada uno de esos movimientos, Jorge no solo actuó como agente, sino también como soporte emocional en momentos de presión extrema. Estuvo presente en las derrotas dolorosas con la selección argentina, en las finales perdidas y en las críticas que pusieron en duda su legado, pero también estuvo a su lado en los triunfos más resonantes: las Copas del Mundo juveniles, la Copa América, el Mundial ganado con la selección mayor y el reconocimiento universal como uno de los mejores futbolistas de la historia. Mientras Lionel ocupaba el centro de todas las cámaras, Jorge permanecía en los pasillos, en los hoteles de concentración y en las reuniones privadas, cuidando cada detalle contractual y cada decisión estratégica que pudiera impactar en la carrera de su hijo.

La muerte de Jorge Messi provocó reacciones inmediatas en el entorno de Newell’s Old Boys, el club donde Lionel dio sus primeros pasos y del que la familia es hincha. La institución rosarina lo despidió con un mensaje cargado de afecto, destacándolo como empresario, seguidor y padre del capitán de la selección argentina. La Asociación del Fútbol Argentino decretó minutos de silencio y brazaletes negros en distintas categorías en señal de duelo, mientras otros clubes y figuras internacionales del fútbol se sumaron a las condolencias. Lionel, que se encontraba en Estados Unidos, viajó de inmediato a Rosario para despedir a su padre y acompañar a su madre, Celia Cuccittini, y a sus hermanos Rodrigo, Matías y María Sol en el sepelio.

El legado de Jorge Messi trasciende las cifras de contratos y los títulos que levantó su hijo. Representa la historia de un padre que se enfrentó a la incertidumbre, a la migración y a la enfermedad, sosteniendo con decisión y paciencia el talento de un niño que se convertiría en símbolo mundial. Fue el puente entre la vida sencilla en Rosario y el vértigo de la élite del fútbol europeo, el hombre que puso su firma en los acuerdos, pero sobre todo, el que estuvo presente en los momentos más difíciles. Hoy, mientras el mundo del fútbol lamenta su partida, su figura queda asociada para siempre a la imagen de Lionel Messi: no solo como padre y representante, sino como uno de los pilares silenciosos que hicieron posible una de las carreras más extraordinarias de este deporte.

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