Tesoro inesperado en las Cataratas del Iguazú: 400 kilos de monedas rescatados del fondo de las aguas
Las Cataratas del Iguazú, una de las maravillas naturales más impresionantes del mundo, reservó una sorpresa inaudita para los equipos de mantenimiento del Parque Nacional Iguazú. Gracias a un drástico descenso en el caudal del río Iguazú, trabajadores desde el lado brasileño descubrieron y extrajeron más de 400 kilos de monedas acumulados en el lecho donde caen las icónicas cascadas. Este hallazgo, revelado este jueves por la prensa brasileña, pone en evidencia una costumbre arraigada entre los turistas, pero estrictamente prohibida por las autoridades del parque.
El fenómeno que permitió esta operación especial ocurrió hace semanas, cuando el flujo del río cayó a apenas 500 mil litros por segundo, un nivel muy inferior al promedio habitual de 1,5 millones de litros. Esta anomalía hidrológica, posiblemente ligada a sequías regionales, expuso sectores del fondo fluvial que normalmente permanecen sumergidos. Durante la limpieza rutinaria en esas áreas, el personal del parque se topó con una verdadera fortuna metálica: monedas de diversos países, lanzadas por visitantes en un ritual supersticioso de buena suerte. “Es impactante ver cómo años de esta práctica han formado un depósito tan grande”, comentó un responsable del operativo.
Sin embargo, este “tesoro” tiene un lado oscuro. Las monedas, expuestas durante largos periodos al agua y la corrosión, liberan metales pesados que contaminan el ecosistema. Según expertos del Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad, estas sustancias alteran la calidad del agua y representan un peligro para la fauna acuática, que ingiere los objetos confundidos con alimento. Además de las monedas, los equipos retiraron botellas plásticas, tapas, pilas y dispositivos electrónicos, subrayando el impacto ambiental del turismo masivo en esta reserva natural compartida por Argentina y Brasil.
Las autoridades ya tienen un plan para el manejo de este material. Las monedas en buen estado serán clasificadas y destinadas a proyectos ambientales, como campañas de educación ambiental y plantaciones de árboles, en colaboración con el Instituto Chico Mendes. Aquellas corroídas, en su mayoría, perderán valor circulante y se procesarán de manera responsable para evitar más daños. “Este hallazgo nos recuerda la importancia de respetar las normas”, enfatizó la concesionaria del parque, que prohíbe expresamente arrojar objetos al agua bajo pena de multas.
El operativo, realizado el 15 de abril, resalta la fragilidad de las Cataratas del Iguazú frente a prácticas humanas irresponsables. Con millones de visitantes anuales, este incidente sirve de alerta para promover un turismo sostenible. Mientras el caudal del río se recupera gradualmente, el parque intensificará sus esfuerzos de concientización, recordando que la belleza de este patrimonio mundial depende de la protección colectiva de sus visitantes.


