Alerta roja en la industria argentina: amenaza de falta de gas obliga a frenos productivos y planes de emergencia
Buenos Aires, 5 de mayo de 2026 – La incertidumbre por el abastecimiento de gas natural este invierno ha escalado a niveles críticos, alcanzando las cúpulas de la Unión Industrial Argentina (UIA). Mientras el Gobierno acelera negociaciones para asegurar buques de Gas Natural Licuado (GNL), la Cámara Argentina de Gas Licuado de Petróleo (CEGLA) presentó un plan de contingencia energética que propone alternativas como el propano-aire y quemadores duales. Empresas de diversos sectores ya evalúan paradas operativas para evitar colapsos en un escenario marcado por demoras en licitaciones y el duplicado de costos por el conflicto en Medio Oriente.
La propuesta de CEGLA, liderada por su presidente Pedro Cascales, resalta la soberanía energética que ofrece el excedente de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en el país. “En Argentina existe excedente de GLP, lo que permite soberanía energética”, afirmó Cascales en un comunicado. Estos sistemas de respaldo permiten a las fábricas transitar sin depender exclusivamente del gas de red, reemplazándolo por insumos intercambiables que evitan interrupciones. Fuentes industriales consultadas por este medio advierten que el tiempo apremia: una licitación desierta para privatizar importaciones de GNL genera temores de demoras en plena caída de temperaturas.
El costo del GNL se ha duplicado respecto al año anterior, impulsado por factores geopolíticos incontrolables como la guerra en Medio Oriente, que afecta a todos los importadores globales. Ante esto, la industria exige al Ejecutivo absorber el diferencial de precios: que las empresas paguen un valor de mercado estándar y el Estado cubra el sobrecosto externo. El objetivo es claro: impedir que este encarecimiento se traslade a los precios finales de productos, en un contexto de demanda interna deprimida y utilización de capacidad instalada por debajo del 60%. Hasta ahora, el Gobierno no ha respondido formalmente.
Sectores intensivos en energía, como fabricantes de ladrillos y porcelanato, planean adelantar producción o suspenderla para esquivar picos de demanda y costos prohibitivos del GNL importado. Un informe reciente del INDEC refuerza la gravedad: la distribución de gas cayó 8,1% interanual en el cuarto trimestre de 2025, con volúmenes industriales retrocediendo de 4.788,3 a 4.401,7 millones de metros cúbicos. Otras industrias pesadas, como cementeras, siderúrgicas y petroquímicas, enfrentan riesgos mayores al no poder sustituir fácilmente el gas natural.
La CEGLA posiciona al GLP como la opción más competitiva, limpia y de rápida implementación frente a otros combustibles, con sistemas como el propano-aire (SNG) y quemadores duales que facilitan transiciones rápidas y almacenamiento propio. Cascales lo resumió: “El objetivo es avanzar en soluciones conjuntas que aseguren la soberanía energética de las fábricas argentinas”. Mientras, reportes de Ámbito indican que unas 700 industrias intensivas ya entregaron al Gobierno planes de reducción de actividad, con paradas técnicas y vacaciones anticipadas desde mayo. La UIA clama por previsibilidad, advirtiendo que restricciones actuales a usuarios interrumpibles –como estaciones de servicio– podrían escalar a un golpe letal para la producción nacional.

