enero 15, 2026
Home>>Uncategorized>>El testimonio del hombre al que le cayó una placa de vidrio en la cabeza: “Estoy vivo para contarlo, podría haber muerto”
Uncategorized

El testimonio del hombre al que le cayó una placa de vidrio en la cabeza: “Estoy vivo para contarlo, podría haber muerto”

Un hombre de 50 años sobrevivió de milagro luego de que una pesada placa de vidrio se desplomara desde el balcón de un edificio y le cayera encima mientras estaba sentado en la vereda de una cafetería del barrio porteño de Belgrano. El episodio, ocurrido en diciembre y registrado por las cámaras de seguridad de la cuadra, lo dejó con un traumatismo de cráneo, profundos cortes en la cabeza y una grave lesión en el brazo izquierdo. “Estoy vivo para contarlo, si no estaría en Chacarita”, resumió, todavía conmovido, al recordar el momento en que el blindex lo golpeó.

La secuencia ya es conocida: el hombre estaba tomando una gaseosa en una mesa sobre la vereda cuando una placa de vidrio del balcón de un cuarto piso se desprendió y se precipitó al vacío. El impacto fue tan violento que los empleados del bar, al escuchar el estruendo, pensaron que se había producido un choque en la esquina. Cuando salieron a la calle, se encontraron con la escena: el cliente tendido, desvanecido y aturdido, rodeado de fragmentos de vidrio y con sangre en la cabeza, el rostro, la espalda y el brazo izquierdo. “Tenía muchos cortes en la cabeza, nuca, espalda, parte del cuello, y en el brazo un par de cortes importantes”, relató uno de los trabajadores que salió a asistirlo.

Los minutos posteriores fueron decisivos. Los empleados lo sentaron en una silla, le limpiaron las heridas y le practicaron un torniquete en el brazo para controlar la hemorragia mientras esperaban al SAME. Personal médico lo trasladó al Hospital Pirovano, donde le realizaron 30 puntos de sutura en la cabeza y reforzaron el torniquete para evitar una pérdida masiva de sangre. “Podría haber perdido el brazo… o la muerte, directamente”, contó el hombre, que luego fue derivado a la Clínica Zabala para continuar con estudios y tratamiento. Además del traumatismo de cráneo, sufrió el corte de al menos un tendón en el brazo izquierdo, lesión que lo obliga ahora a encarar un proceso de rehabilitación.

El caso encendió alarmas sobre el estado de los frentes y balcones en los edificios de la Ciudad de Buenos Aires. Según las primeras reconstrucciones, el episodio se produjo en una mañana ventosa, una condición que pudo haber contribuido al desprendimiento del panel de vidrio. Bomberos y personal policial se acercaron hasta el inmueble desde donde cayó la placa y, por precaución, retiraron otro paño de blindex que quedaba instalado para evitar un nuevo incidente similar. En paralelo, en la vereda, el bar decidió correr las mesas hacia el interior de la línea de edificación para reducir el riesgo para los clientes.

Mientras se aguarda por las pericias y las posibles responsabilidades del consorcio del edificio, el protagonista del accidente intenta procesar lo ocurrido y adaptarse a las secuelas físicas. Estuvo una semana internado y hoy convive con las marcas de la cirugía, los puntos de sutura y la limitación en el movimiento del brazo. Aun así, insiste en remarcar que lo suyo fue un “milagro” y que, de no haber sido por la rápida reacción de los empleados del local y del personal médico, la historia podría haberse contado en otra sección del diario, o directamente no haberse contado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *