YPF, la petrolera de bandera argentina, presentó su balance correspondiente al segundo trimestre de 2025 y, a pesar del adverso contexto internacional, logró cerrar el período con una ganancia neta de 58 millones de dólares. Este resultado positivo marca un giro respecto al primer trimestre, cuando la compañía había registrado una pérdida de 10 millones de dólares. Sin embargo, la cifra aún está muy lejos de los 535 millones obtenidos en igual lapso del año pasado.
El escenario internacional jugó en contra de la empresa: la pronunciada baja del precio del crudo Brent afectó la rentabilidad del negocio de refinación y venta de combustibles, presionando a la baja los ingresos por sus productos principales y el valor de los inventarios. Como consecuencia, el EBITDA ajustado —indicador que mide las ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones— se ubicó en 1.124 millones de dólares, representando una caída del 10% respecto al trimestre anterior y del 7% en comparación con el segundo trimestre de 2024.
Varios factores permitieron a YPF compensar parcialmente este impacto negativo. La reducción de costos unitarios, tanto en la adquisición de petróleo a terceros como en la extracción, fue clave. Además, la empresa profundizó su apuesta por los hidrocarburos no convencionales —particularmente el shale oil— y mostró un crecimiento del 28% en la producción de crudo de Vaca Muerta, la formación estrella del sector energético argentino. También se destacó el buen desempeño del segmento de gas natural, que registró precios promedio superiores a los tres meses previos.
Por otra parte, la firma enfrentó complicaciones operativas locales. La parada técnica del Complejo Industrial La Plata, su principal refinería, provocó una disminución de la producción de combustibles y un aumento del 22% en las importaciones para abastecer la demanda interna. El uso global de las refinerías cayó un 5% respecto al trimestre anterior, acentuando la presión sobre los resultados del negocio.
En materia de inversión y endeudamiento, YPF destinó 2.374 millones de dólares entre enero y junio de este año, en línea con lo desembolsado en el mismo período de 2024. La deuda neta aumentó un 18% hasta totalizar 8.833 millones de dólares, reflejando el peso de los proyectos estratégicos en marcha. En este sentido, la empresa avanzó con el VMOS, el nuevo sistema de oleoducto para Vaca Muerta, y recibió la aprobación para ampliar la capacidad de producción de gas natural licuado, mostrando que, a pesar de la coyuntura compleja, sigue apostando al desarrollo y la diversificación energética argentina.


