El ahora exministro de Seguridad y Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, Marcelo D’Alessandro, renunció a su cargo luego de meses en licencia tras el escándalo de la filtración de chats que exponían sus vínculos espurios con fiscales nacionales, empresarios y la exsubdirectora de la Agencia Federal de Inteligencia, Silvia Majdalani.
La decisión de renuncia de D’Alessandro se produjo tras la filtración de un intercambio de mensajes con jueces y camaristas federales, así como directivos del Grupo Clarín. Según los chats, se habría diseñado una maniobra para encubrir un viaje que compartieron a la residencia del empresario Joe Lewis en Lago Escondido, Río Negro. La situación empeoró con la posterior filtración de conversaciones en Telegram entre D’Alessandro y Silvio Robles, asesor del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, en las que discutían el fallo por coparticipación de la Ciudad y la integración del Consejo de la Magistratura.
La renuncia de D’Alessandro supone un nuevo golpe para el gobierno del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien deberá designar un nuevo ministro de seguridad. La situación de corrupción que se destapa en este caso pone de manifiesto la necesidad de tomar medidas enérgicas para luchar contra la corrupción en el país.


